El perdón: su importancia en la estabilidad emocional

el perdón

El perdón no solamente ayuda a disminuir la ira y el dolor, sino que también lleva a lograr la paz espiritual y aumenta la confianza en sí mismo.

En una sociedad como la nuestra, basada en el materialismo y la supremacía financiera a toda costa, los valores como el perdón son relegados a la categoría de “debilidades” del carácter. La entrañable lección de poner la otra mejilla es ahora un signo de deficiencia, como si este acto en sí mismo no requiriera de una enorme fortaleza para controlar la ira y los impulsos después de haber sido ofendidos.

Existen teorías sobre la relación de tumores cancerígenos y otras enfermedades con el mal manejo de las emociones, y estas a su vez se relacionan con la incapacidad para perdonar y dejar atrás ofensas que son en la mayoría de los casos irrelevantes en el presente. Cuando se perdona ambas partes ganan, tanto el que perdona como el perdonado, la paz interior difícilmente podría conseguirse de otra manera. Es conveniente hacer un análisis de nuestros rencores rezagados y caer en cuenta de que efectivamente carecen de importancia en el aquí y ahora.

Por supuesto, el perdón debe ser sincero y no de dientes para afuera ya que de lo contrario no sirve de nada. Por otra parte, pedir perdón es un acto de valentía que de igual manera debe ser totalmente sincero y ser acompañado de la resiliencia ya que en muchas ocasiones la parte afectada se negará en aceptar de inmediato, es ahí donde debemos mostrar nuestro deseo profundo por redimirnos e insistir en la medida de lo posible.

Pasos para pedir perdón

  1. Admitir la culpa. Debemos ser conscientes de que absolutamente nadie es responsable de nuestros actos. En esta medida si hemos causado un daño, por la razón que sea, debemos ser empáticos y asumir nuestra responsabilidad.
  2. Pedir disculpas. Lo más importante en este punto es la completa y total sinceridad. Es muy sencillo y hasta suele convertirse en un arma de doble filo pedir disculpas solo por pedirlas, volteando los ojos y dándole al afectado por su lado. Una disculpa sincera es aquella en la cual quien las pide es capaz de sentir en carne propia el dolor que ha causado.
  3. Enmendarse. Desgraciadamente no basta con reconocer los errores, estos deben ser reparados de alguna forma. En el último de los casos se tratará de una indemnización económica, al contrario, la mayoría de las injurias tienen que ver con daños emocionales cuya restauración es imposible. La mejor manera de enmendarse entonces sería no volver jamás a cometer ese acto.

Hablando de rehabilitación de adicciones el tema del perdón es fundamental para poder iniciar una nueva vida, cortar de tajo con los patrones de conducta adictiva y crear un nuevo futuro en el que no se lastime profundamente a terceros a causa de los defectos de otros.

Practica el perdón, perdona, pide perdón, pero, sobre todo, perdónate a ti mismo.

 

Por Josué Vázquez│

 

Fuente

Recuperado en 2021 de https://planlea.listindiario.com/2019/07/la-importancia-del-perdon-para-la-estabilidad-emocional/

 

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