El calvario de las madres con hijos toxicómanos

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El calvario de las madres con hijos toxicómanos: la paradoja del amor materno: sujetar y dejar en libertad.

 

Madres con hijos toxicómanos

El número de personas enganchadas a las drogas duras y blandas va en aumento. Es un problema de salud pública continental, al mismo tiempo personal, familiar y social, así como un calvario para sus familiares, máxime para las mamás.

 

Al respecto, los especialistas recomiendan a las madres poner límites respecto a ellas mismas y sus descendientes. Y establecer principios claros de lo que se considera un comportamiento aceptable en casa. Pero recordar: nadie tiene un poder absoluto para prevenir que sucedan cosas indeseables.

 

Por ende, es inútil y pernicioso lamentarse por fracasos del pasado. Las mamás no eligen ni deciden que sus hijos consuman drogas. De hecho, subsanar las equivocaciones de los demás solo genera más irresponsabilidad.

 

El sufrimiento es un maestro. Ser libre es hacerse cargo de las consecuencias ─positivas y negativas─ de los propios actos.  La sobreprotección y las rutinas de rescates vuelve a los hijos más dependientes y hasta los llenan de resentimientos (“insistes en tratarme como un infante”).

 

Regañar, amenazar, minimizar, dar razones, sermonear, rara vez son estrategias eficaces para que los toxicómanos superen el obstáculo. “Palabra, palabras, palabras (Hamlet, acto 2, escena I)”.

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De igual forma, aceptar excusas, dejarse manipular por la persona en toxicomanía promueve nuevos abusos. Las palabras nunca sustituyen a las conductas libres (responsables).

 

El amor de una madre hacia sus hijos requiere la paradoja de sujetar y de soltar. Es necesaria la ayuda profesional, buena voluntad y la cooperación de todos los involucrados en el círculo vicioso. Las mamás pueden ofrecer alternativas de tratamiento para sus hijos, pero no pueden obligarlos a beneficiarse de él.

 

Referencias

¿Cuándo internar a mi hijo adicto?

¿Cómo poner límites y así ayudar a tu hijo?

 

Juan Carlos Cruz

 

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