5 consejos para alcanzar la madurez

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La madurez no tiene que ver con la edad

La madurez implica vivir con autorreconocimiento y hacerse cargo de las responsabilidades propias, y lo cierto es que también implica dolor. Es dejar de lado las banalidades que tanto nos deleitan con su entretenimiento soso para asumir nuestro papel como miembros activos en una sociedad en la que hace uno nos afecta a todos. Madurar implica, por lo tanto, vivir en el aquí y ahora.

El imaginario colectivo suele confundir la palabra madurez con la edad, como si estos dos conceptos estuviesen profundamente enlazados, sin embargo, no necesariamente es así. Muchas personas de edad avanzada carecen de madurez emocional y espiritual, de igual forma es sorprendente ver a actuar a personas jóvenes con tal sobriedad y compostura que serían propias de un alma que ha permaneció en este plano de existencia por siglos.

Madurez: ¿asunto de género?

Se dice también que las mujeres suelen alcanzar la madurez más rápido que los hombres, y que estos a su vez son inmaduros por naturaleza (basta con ver la cantidad de memes relacionados con actos peligrosos cometidos por hombres cuando no tienen supervisión femenina). En el caso de las adicciones, la madurez está ligada con asumir la responsabilidad de los actos propios, una persona madura no puede permitirse caer en las adicciones. Este concepto no implica tomarse todo demasiado en serio, sino ser consciente de qué sí vale la pena tomar en serio en la vida.

Con mucho gusto te compartimos algunos consejos para madurar y poder disfrutar de la vida sin remordimientos:

  1. Sé responsable de lo que te corresponde. Aunque es importante saber pedir ayuda, tenemos que asumir nuestra propia carga y no culpar a los demás de nuestras malas decisiones.
  2. Vuélvete autosuficiente. Tanto en lo económico como en lo emocional, debemos ser capaces de mantenernos estables por nuestra propia cuenta y en esa medida podremos brindar estabilidad a las personas que nos rodean.
  3. Aprende a equilibrar el egoísmo y la entrega. En ocasiones la madurez es confundida con la entrega incondicional hacia los demás, sin embargo, no hace falta ser un genio para percatarse que este desequilibrio tarde o temprano terminará mermando las energías de quien no sabe guardar un poco de satisfacción para sí mismo.
  4. Evita tomar decisiones emocionales. Una persona que actúa solamente escuchando a su corazón y no a su cerebro puede ser equiparado con un infante que hace rabietas cuando se le niega un dulce, para esto te aconsejamos escribir en una hoja puntos buenos y malos de cada asunto en el que te encuentres en conflicto antes de tomar una decisión y de ser posible esperar uno o dos días para disipar emociones tanto positivas como negativas que puedan alterar tu buen juicio.
  5. Enlista tus prioridades. Haz una pequeña lista en un papel (escribir a mano tiene un efecto terapéutico y cognoscitivo) de lo que consideres realmente importante en tu vida, en orden de prioridades y contrástalo con las actividades a las que realmente te estás dedicando.

 

Esperamos que estos consejos puedan servirte a ti o a algún ser querido a encontrar un poco de paz en la turbulencia constante que implica vivir sometidos a esa enfermedad crónica llamada adicción. Y recuerda, la madurez es un proceso que implica tiempo y esfuerzo, no se da en un solo paso y es de humanos errar en el camino, pero vale la pena y mucho, no dejar de perseguir nuestros sueños.

 

Por Josué Vázquez

 

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